Deja de buscar la felicidad en otro lado:
Si tu vida es un desierto, si el amor te huye y si el dinero se te escapa como agua, el problema no es el mundo, es tu rechazo a la mujer que te dio la vida.
No importa si fue una madre presente, ausente, difícil o "perfecta"; si no has aprendido a tomarla tal como es, estás intentando vivir sin raíces.
Y una planta sin raíces solo sabe secarse.