Dependencia emocional: Cuando no puedes estar sin pareja
Terminas una relación y el silencio de la casa te ensordece.
La cama se siente inmensa y fría.
Cada notificación del móvil te da un vuelco al corazón, esperando que sea esa persona.
Y cuando no lo es, un vacío helado te recorre el cuerpo.
No es solo tristeza, es pánico. Es la sensación de que te falta el aire, de que una parte de ti ha sido amputada.
Y entonces, casi sin darte cuenta, ya buscando estás a alguien más .
No porque quieras, sino porque no soportas estar sola.
Te prometes a ti misma que esta vez será diferente. Pero pronto, la historia se repite.
- Tu estado de ánimo depende de si te escribe o no.
- Cancelas aviones con amigas por si te propones veros.
- Te olvidas de tus aficiones, de tus pasiones, de ti.
Tu mundo entero empieza a girar en torno a esa persona. Y el miedo, ese miedo atroz a que te deje, se convierte en el motor de todas tus decisiones.
¿Y si te dijera que esa necesidad desesperada de tener pareja no es amor, sino una herida profunda que sangra desde tu infancia?
¿Y si ese pánico a la soledad no es tuyo, sino una lealtad invisible (un pacto inconsciente de amor) que tienes con alguien de tu sistema familiar que fue abandonado, que se sintió solo, que no fue visto?
Desde la mirada de las Constelaciones Familiares, la dependencia emocional no es un defecto de carácter. Es un síntoma. Es la manifestación de un desorden en el sistema familiar, un amor infantil que busca desesperadamente en la pareja a la madre o al padre que no tuvo como necesitaba.
El amor que asfixia: buscando a mamá y papá en tu pareja
En la infancia, para sobrevivir, necesitamos de forma vital el amor y la presencia de nuestros padres.
Este primer vínculo, sobre todo con la madre, es el que nos nutre y nos da la seguridad para explorar el mundo.
Pero, ¿qué pasa cuando este vínculo primario se ve interrumpido?
¿Qué ocurre si mamá estaba deprimida, si papá trabajaba todo el día, si hubo una enfermedad, un divorcio, o simplemente no estaban emocionalmente disponibles?
Se genera lo que llamamos una herida de abandono . Un vacío interior, una sensación de que "algo me falta".
Y como el niño que fuimos no pudo recibir ese amor y esa seguridad de sus padres, el adulto que somos hoy sale al mundo a buscarlo desesperadamente. Y lo busca en la pareja.
"La dependencia es una proyección que realiza en el otro, proyectas una película de lo que te hubiera gustado recibir y ser de pequeño, proyectas un amor que no le corresponde a tu pareja ofrecerte" .
De forma inconsciente, le pides a tu pareja que sea tu madre, que te dé esa ternura y ese cuidado incondicional que te faltó.
O le pides que sea tu padre, que te dé esa protección y esa validación que anhelabas.
Convierte a tu pareja en un salvavidas, y por eso sientes que sin ella, te ahogas.

Ejercicio Práctico: Mapeando tu herida de abandono
Este ejercicio te ayudará a identificar de dónde puede venir tu patrón de dependencia emocional. No es magia, es tomar conciencia.
Necesitas una hoja de papel, un lápiz y un momento de honestidad contigo misma.
Paso 1: Dibuja tu primer sistema familiar
Dibuja tres círculos en una hoja: uno para ti (de niña), uno para tu madre y uno para tu padre. Colócalos en la hoja según cómo sentías la relación entre vosotros en tu infancia. ¿Estaban cerca? ¿Lejos? ¿Alguien estaba fuera del círculo?
Paso 2: Responde a estas preguntas (con total sinceridad)
Escribe las respuestas en la hoja:
• Respecto a tu madre: ¿Sentías que podías contar con ella siempre? ¿Estaba emocionalmente disponible para ti o estaba ocupada con sus propios problemas (trabajo, depresión, otros hermanos, etc.)? ¿Te sientes cuidada y nutrida por ella?
• Respecto a tu padre: ¿Sentías su presencia y su fuerza? ¿Te sentiste vista y validada por él? ¿O era una figura ausente, distante o autoritaria?
• Respecto a ti: ¿Sentiste que tenías que ser "buena niña/o" para que te quisieran? ¿Sentiste que tenías que cuidar de alguno de tus padres? ¿Te sentiste sola/oa menudo?
Paso 3: Conecta los puntos
Ahora, mira tus respuestas y reflexiona:
¿La sensación de vacío, de necesitar aprobación, de miedo a la soledad que sientes en tus relaciones de pareja se parece a lo que sentiste en tu infancia con alguno de tus padres? ¿Estás buscando en tus parejas lo que no recibiste de ellos?
Paso 4: Una frase para empezar a sanar
Observa tu dibujo y di en voz alta:
"Queridos papá y mamá, yo soy solo la hija/o. Vosotros sois los grandes, yo la pequeña/o. Tomo de vosotros la vida, con todo lo que hubo y todo lo que faltó. Ahora yo me hago cargo de mi vida y de mis vacíos. Os libero de mis expectativas infantiles."
Este ejercicio no cambia el pasado, pero sí puede cambiar tu percepción.
Te ayuda a poner las cosas en su lugar: tus padres son tus padres, y tu pareja es tu pareja.
No puedes pedirle a uno que haga el trabajo del otro.
Frase Sanadora
Repite esta frase cada vez que sientas ese pánico a la soledad o esa necesidad de buscar la aprobación de tu pareja:
"Aunque una parte de mí sienta que sin ti no puedo vivir, hoy elijo tomar mi propia fuerza. Me doy a mí misma/o el amor y la seguridad que busco fuera. Me quedo conmigo."
Consejos desde el enfoque de Constelaciones Familiares
1. Toma a tus padres simbólicamente: Visualiza a tus padres detrás de ti, a tu padre detrás de tu hombro derecho ya tu madre detrás de tu hombro izquierdo. Siente su fuerza y su apoyo, aunque en la realidad no lo tuvieras. Esa es tu herencia. Tomarla te da fuerza para no mendigarla en tus relaciones.
2. Aprende a estar contigo misma: Empieza con pequeños pasos. Ve al cine sola, tómate un café sin compañía, pasa una tarde leyendo. Al principio será incómodo, pero poco a poco irás descubriendo que tu propia compañía es valiosa.
3. Diferencia el amor adulto del amor infantil: El amor infantil exige y necesita. El amor adulto comparte y respeta. Pregúntate: ¿Estoy amando desde la adulta que soy o desde la niña herida que fui?
4. Investiga tu sistema familiar: ¿Hubo abandonados, hijos ilegítimos, amores imposibles en tu familia? A veces, repetimos destinos de nuestros ancestros por una lealtad de amor ciego . Conocer sus historias puede ayudarte a liberarte de patrones que no son tuyos.
Un camino para aprender a amarte a ti misma
Si al leer esto tiene sentido que hablamos de ti, si has reconocido tu propio dolor en estas palabras, no estás sola.
La dependencia emocional es una de las heridas más profundas y comunes. Pero la buena noticia es que se puede sanar. Y las Constelaciones Familiares son una herramienta increíblemente poderosa para hacerlo.
En el taller de constelaciones, no analizamos tu historia, la miramos .
Creamos una imagen viva de tu sistema familiar y observamos dónde se rompió el flujo del amor.
No es un proceso mágico, es un trabajo profundo de conciencia.
- Es darte cuenta de que no eres una niña desvalida, sino una adulta con la capacidad de hacerse cargo de sí misma.
- Es devolverle a tus padres su responsabilidad y tomar la tuya.
- Es, finalmente, aprender a llenar tu propio vacío en lugar de exigirle a otros que lo hagan.
Si sientes que es el momento de dejar de sobrevivir en tus relaciones y empezar a vivir, si estás cansada de repetir siempre la misma historia, quizás sea el momento de mirar más profundo.
De mirar a tu sistema familiar.
Porque cuando sanas tus raíces, floreces puedesr en tus relaciones de una forma que nunca imaginaste.
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